La Autoridad de Normas de Publicidad del Reino Unido (ASA) desempeña un papel crucial en la regulación de las prácticas publicitarias, especialmente en el ámbito de las redes sociales y el marketing de influencers. A medida que evoluciona el panorama del contenido digital, la ASA ha establecido directrices para ayudar a los creadores a entender cuándo su contenido califica como publicidad y la importancia de una divulgación clara al público.

¿Cuándo se Considera el Contenido como Publicidad?

Según la ASA, el contenido se considera publicidad cuando una marca proporciona a un influencer un pago o cualquier otro incentivo, ya sea solicitado o no. Además, si el influencer tiene una conexión personal o comercial con la marca, esto también requiere divulgación. El objetivo es garantizar que las audiencias sean conscientes de la naturaleza comercial del contenido que consumen.

Etiquetas de Divulgación Preferidas

La ASA, junto con la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA), aboga por etiquetas claras que identifiquen explícitamente el contenido como publicidad. Etiquetas como 'Ad', 'Advert', 'Advertising', 'Ad Feature' o 'Advertisement Feature' son preferidas porque transmiten inmediatamente la intención comercial del contenido. Esta claridad es esencial para ayudar a las audiencias a reconocer la publicidad sin ambigüedad.

Por el contrario, etiquetas como 'Sponsored', 'Supported by', 'Gifted', 'In association with' y términos como '#BrandAmbassador' o abreviaturas como 'sp' o 'spon' no transmiten adecuadamente la naturaleza comercial del contenido. La ASA ha indicado que estas etiquetas pueden dejar a las audiencias inciertas sobre el aspecto promocional del contenido, razón por la cual no son favorecidas.

La claridad en la divulgación de la publicidad es esencial para mantener la confianza del público y garantizar el cumplimiento de los estándares publicitarios.

En resumen, las directrices de la ASA enfatizan la importancia de una divulgación clara e inmediata en el marketing de influencers. Al adherirse a estos estándares, los creadores pueden ayudar a garantizar que sus audiencias comprendan la naturaleza del contenido con el que interactúan, fomentando en última instancia un entorno publicitario más transparente.